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REFLEXIONES

Culpo a los políticos del surgimiento de los extremos

En Ceuta el 25 de Septiembre de 2014

Después de ver los resultados de las elecciones europeas del 2014 y ver el aumento desmedido de las extremas no pienso más que en los políticos sin ética social y sin escrúpulos. Estos son los culpables de este descontento. También son aquellos individuos que tienen la exigencia social por sus puestos de trabajo cuyo fin es el controlar los movimientos y desmanes de estas personas que intentan dedicarse al noble arte de la política (por decirles algo más agradable de lo que pienso) y no lo hacen, y si lo hacen no ponen el celo que deben. Además hay algunas personas, que también intentan dedicarse a dicho noble arte, se enteran de estar junto a energúmenos de tal calaña y no sólo no los rechazan, culpan y denuncian sino que los apoyan y continúan dándoles los resortes de poder necesarios para que continúen (da que pensar).

Las extremas no es más que un rechazo de plano a la democracia. Exigen de forma violenta la paz social y «su» democracia particular con «sus» reglas particulares. Que incoherencia, la paz social la intentan proteger con la violencia. La Democracia la intentan proteger a base de palos y piedras, cuando la Democracia es precisamente el gobierno de la MAYORÍA y en las URNAS, además y no menos importante, de forma PACIFICA.

No es buena noticia que estos sentimientos afloren en nuestra sociedad. Aunque parezca lo contrario la humanidad no es lo primero que estos movimientos extremos no garantizan, además quieren imponer sus políticas a base de chillidos, falacias, populismo y fáciles mentiras que cada uno quiere escuchar. Estas conductas no son más que para que los soberanos (=los votantes) sean mediatizados a su antojo y de esta forma romper con la democracia la Democracia que tanto nos ha costado y adaptarla a sus necesidades para su mantenimiento en el poder. Se aprovechan de las penurias de los necesitados para venderles nuevamente humo utilizando sus necesidades. En definitiva todo esto sólo servirá para que otra vez nos recorten cotas de libertad. Prometen sueldos por no trabajar, costes que no asumirán por su situación económica, limpieza de la carrera pública como única vía para resolver los problemas, la utilización de los estándares de riqueza para que los pobres crean que ellos les darán la patente de riqueza para ser como los ricos,... pero ¿quién pagará esto?, ¿los ricos?. Todo esto es populismo y mentiras -recordemos el «¡¡¡exprópiese!!!» como instrumento para luchar ante la galería contra la pobreza y al final quedárselo el expropiador. Estos populistas y extremos les encantan los pobres, se nutren de ellos, y los aumentan con políticas empobrecedoras a todos los niveles tanto sociales, económicos, éticos, educativos,..Con el miedo son capaces de amamantar sus inquietudes y terrores para tener a estas personas bajo su influencia y mediatizarlas que si no es con ellos no podrán salir de sus desgracias. Y luego no tienen más que culpar a otros de sus desmanes, robos e incapacidades. Por ejemplo al «imperialismo americano».

Es fácil utilizar a la gente inyectándoles baja autoestima, mas falta de conocimientos, más medios de comunicación amigos, más leyes modificadas con falsos tintes democráticos, más las provocaciones del poder institucional y mentiras calculadas para que surja un caldo de cultivo favorable a las maneras fachas y fascistas que estos grupos populistas utilizan para continuar en el sillón del poder. Es fácil de esta forma pintar de democracia lo que no es.

Esta situación no es más que consecuencia de aquellos que en su día nos vendieron humo y nos engañaron con sus programas de gobierno a cambio de nuestra integridad como sociedad. Esta situación surge como consecuencia de aquellos de debían trabajar por su pueblo, ciudad, región o Nación y se puso trabajar por los suyos -y me refiero a sus bolsillos y las faltriqueras de sus familiares, partidarios y lobis. Esta situación surge como consecuencia de que los que tenían que representar a esa sociedad que les votó y en lugar de bien representarles a cambio representaron a esos grandes poderes económicos y financieros.

Todos estos beneficiados son los que las extremas les llaman ahora con el sobrenombre de «Casta». Qué ironía que estos que llaman casta a los que nos están engañando se comportan de la misma forma que estos que ahora son denominados «casta», porque aun no les he visto renunciar a sus enormes sueldos en el Parlamento Europeo; o a esas comisiones por asistir a congresos y reuniones que cobrar sólo por ir, o no, no renuncian a esos ingresos, no van en medios de transporte en «clase B» como cualquier otro vecino. Entoces ¿qué dirferencia hay entre unos y otros?.

Cuando se gana con las urnas es precisamente cuando la autoridad está legitimada ya que esta surge de los votantes, del pueblo, de los soberanos. Pero un detalle, nace desde un programa electoral el cual el político se compromete a cumplirlo. Las actuaciones contrarias a este programa ganador están fuera del contrato electoral que el votante firma con su voto.

Parece que los políticos no aprenden de los errores y les importan un pimiento caer otra vez en los mismos errores. No quieren entender. No tengo que poner ejemplos, todos podríamos ilustrarnos con uno. La última, la retirada del proyecto de reforma de la Ley del aborto propuesto en el programa electoral del PP. La excusa, que perderían votos por el centro. Imaginemos un vendedor de coches que te vende un vehículo incluyendo en el contrato una cláusula por la cual se compromete a realizar una primera revisión gratuita y lo compras ilusionado, hinchado de orgullo porque has podido adquirir un vehículo con el esfuerzo de tu trabajo. Cuando llega el momento te dice que no te paga la primera revisión de tu lustroso vehículo porque le resultaría muy costoso el hacer la revisión prometida, y además te dice que es lo que hay. A ti se te queda una cara de bobo insufrible con sentimiento de haber sido engañado, con la sensación de que te han robado no sólo tu esfuerzo sino que además han minado tu ilusión. Evidentemente el jefe de taller dimite por incongruencia con su jefe. Esto es lo que ocurre cuando no cumples lo que prometes. Y luego querrás que nuevamente se vote tu opción.

Estas tempestades se recogen gracias a esas buenas semillitas llenas de buenas intenciones que se sembraron en las pre campañas y campañas y a través de las votaciones y luego no se limpió el campo cuando salieron los matojos. Los políticos cometieron y comenten atropellos en nombre de todos y no fuimos capaces de pararlos en su día, el miedo a que gobiernen otros juega malas pasadas, y sabiéndolo continuamos votándoles, apoyadores y ahora estamos conociendo hasta dónde puede llegar la avaricia del hombre. Las acciones de nuestros representantes legales no dejan de sorprendernos. Los auténticos reaccionarios, los auténticos nazis y fascistas están ganando la calle a base de sus faltas de ética política y social, pero estos políticos que hoy nos gobiernan (y no sólo el Gobierno) no aprenden, siguen igual, como si no fuera con ellos, siguen prometiendo programa y entregan basura, más mentiras y demagogia, mientras tanto estos extremos siguen ganando la calle. Creo que un no es tarde para cambiar.

Las buenas gentes que quieren cambiar el espectro político y que tienen entendimiento no ven otras opciones políticas adecuadas al momento, y se ven abocados a la desesperación social. Se ven deslumbrados por los extremos que sólo utilizan nuevamente la demagogia, la mentira y el miedo. No atisba otros pilares políticos en que apoyarse. Ya no confía en nadie ni en nada, por lo que en su desesperación las buenas gentes se comportan utilizando las actitudes y discursos belicistas que emplean los extremos, se ilusionan con sus cántaros vacíos que hacen mucho ruido. El auténtico demócrata no es el que guerrea en las calles abucheando, peleando, enfrentándose a los funcionarios (= trabajadores) porque no encuentran un apoyo en los políticos actuales. El auténtico demócrata es aquel utilizando medios pacíficos y racionales, o asociaciones sociales no mediatizadas o financiadas por los gobiernos y otros cantos de sirena, puedan modificar las voluntades políticas presentes y futuras mediante presiones políticas y sociales presentes, con verdades razonadas, sin medias tintas, sin decir lo que otros esperan oir.

No podemos caen en la abstención. El no votar, o votar en blanco no es preocupante para el actual político. Existe cuórum en los parlamentos, en las reuniones, en los consejos de administración, pero no en las elecciones. Son válidas con un sólo voto que se introduzca en las urnas, uno sólo. Las Leyes electorales así lo atestiguan. Cuantos Estatutos de Autonomía se han aprobado sin haber votado al menos el cincuenta por ciento más uno de los electores llamados a utilizar las urnas. Recordemos como se aprobó el último Estatuto de Autonomía de la C. A. de Cataluña. Por otro lado según la Ley D'hont -fórmula utilizada por nuestra ley electoral- no suma estos "no votos" y si los tiene en cuenta para abaratar los resultados de los grandes. «Calcula los escaños sólo con los votos válidos». Hay que buscar a quien votar y votar, pero no se deje llevar por políticas facilonas y fáciles de decir. Por políticas que regalan, nadie da duros a pesetas. Nada es fácil, todo cuesta mucho hacerlo y llevarlo a cabo. Piensa antes de hacer y luego apechuga con lo hecho.

Piense bien lo que va a votar la próxima vez. Pero ¡Qué buenos somos los españoles!.