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REFLEXIONES

La evolución en la Naturaleza

En Cortes de la frontera el 22 de Diciembre de 2014

Hace unos días se me presentó la oportunidad de ver un documental sobre la evolución de las especies. Unos días mas tarde fue un artículo en la Internet. Esta coincidencia fue la que me dio por profundizar en este tema. La divulgación científica, salvo en algunos casos, nos quieren plantear la evolución de las especies tal y como es, un resultado de millones de años. En realidad la sensación es que nos lo cuenta como si fuera el resultado de unos cuantos años, o por lo menos es la que obtuve. Con datos plantea el «hecho» de la evolución pero no se suele hablar del «cómo» ocurre.

La edad del universo es de unos 13.800 millones de años (=13.800.000.000 años). La tierra se formó bastante más tarde y se le estima una edad de unos 4.500 millones de años. Una vez que hemos dicho las cifras reflexionemos sobre ellas. Estamos hablando de millones de años. Recuerde MILLONES de AÑOS. Ahora focalizamos nuestra atención en la Tierra. Se estima que su edad en años es de 4.500.000.000. Vamos a comparar. Si un siglo son 100 años, estamos hablando de 45.000.000 siglos, CUARENTA Y CINCO MILLONES DE SIGLOS. Pongo las letras en mayúsculas para resaltar el dato, no es que esté chillando. Párese un momento a pensar en el dato. Tómese su tiempo.

Seguimos comparando. Los años de la historia más reciente que contamos casi con pelos y señales data de unos 10.000 años. Es decir unos 2.000 años d.C. mas unos 8.000 años a.C., es decir 100 siglos, CIEN SIGLOS. Recapitulemos 45.000.000 de siglos frente a 100 siglos conocidos o historiados. Utilizo como unidad de media temporal el Siglo puesto que es una unidad psicológicamente mas cuantificable para nosotros. Una generación en la especie humana, hoy en día se cubre con 70 años casi un siglo, por lo que es más fácil modular el tiempo según generaciones.

Entonces la evolución si no es fruto de sólo unos miles de años ¿en qué consiste esta?.

Supongamos que la vida comienza en el año 1 del nacimiento de la tierra. Primero fue una proteína, o protobionte, o como quieran nombrarlo los científicos. Este tema corresponde a otro campo que la evolución no se inmiscuye. Ya tenemos un primer individuo con vida y con ADN1 y sobre todo con capacidad para dividirse y formar nuevos individuos -la primera evidencia que tenemos de vida de este tipo son las bacterias.

Este primer individuo va a reproducirse en otros semejantes durante miles años y lo hará miles veces. En cada congénere reproducido su progenitor va dejando su carga genética en el ADN. Es decir tendrá el mismo genotipo.

En un momento dado, en unas cuantas de esas miles de reproducciones se produce una diferenciación genética. Es decir, una de las cadenas del ADN no se forma según la copia idéntica de la información aportada por los padres. Al dividirse las dos cadenas del ADN progenitoras, por azar o por alguna otra causa, se produce una «malformación». Se genera una cadena genética casi igual, sólo que en alguno de esos enlaces del ADN se unirán de forma distinta. De esta forma el genotipo será modificado.

Dentro de las miles de modificaciones generadas alguna de estas es capaz de producir una función natural la cual genera una defensa del medio donde este individuo se desarrolla y vive, de tal forma que permite que tenga una longevidad mayor o mejore su calidad de vida o se diferencie del resto de su especie mejorando algún aspecto de su vida. Pero no termina ahí la cosa esta diferencia genética debe ser transmitida a sus congéneres para continuar con esta evolución. Entonces y sólo entonces se producirá un cambio que mejorará la adaptación de esa especie al entorno. Pero sólo unos pocos de estos individuos «diferentes» son los que serán capaces de subsistir y transmitirán esta modificación genética a sus congéneres.

Este proceso se realizará cíclicamente miles de veces durante CUARENTA Y CINCO MILLONES DE SIGLOS (=edad de la Tierra). Este cambio puede ser causado por diferentes mecanismos, tales como la selección natural, la deriva genética, la mutación y la migración o flujo genético.

Recapitulemos. Para que existe evolución, primero, deben existir individuos proclives a crear nuevos individuos. En segundo lugar, que exista un cambio genético al crearse. Luego, que este cambio forme especificidades que transformen al individuo hijo y que permita una mejoría en su vida; y por último, que este lo pueda transmitir a sus congeneres. Pensemos un rato sobre estos datos y su dificultad.

Hasta ahora lo hemos visto desde el punto de vista del genotipo (características genéticas), pero serán las leyes de Mendel2 las que terminen de enladrillar la teoría de la evolución. Estas nos indican a su vez como podrían ser los descendientes de los progenitores según sus fenotipos (características físicas).

Qué quiere decir esto, que la evolución no es cosa de unos días sino de todo un devenir de la vida en el planeta Tierra. Si actualmente es de 70 años la edad media de longevidad en el ser humano quiere decir que en un siglo aproximadamente se producirán hasta cuatro generaciones en el ser humano, y es de individuo a individuo como se transmiten estas variantes genéticas. Esto da pie a pensar que la evolución no es cosa de unos días sino de todo un devenir de la vida en el planea Tierra, como ya he dicho antes. Es más, nuestra evolución aun continua y no parará hasta que la Tierra desaparezca, deje de existir, puesto que siempre estaremos adaptándonos a ella de la misma forma que la Tierra se adapta al Universo.

Pero, ¿como sabemos todo esto?

Existen muchas pruebas de esta evolución.

- Paleontológicas. Mediante el estudio de los fósiles podemos identificar diferentes series óseas que muestran las diferentes transformaciones en la evolución de las especies a lo largo de los millones de años.

- Morfológicas. Podemos probar que compartimos órganos similares y que la evolución va adaptando estos a cada una de las especies según su hábitat.

También sabemos la serie evolutiva porque se mantienen órganos vestigiales3 que demuestran que las especies han ido evolucionando unas de otras al mantener órganos similares incluso cuando estos han sido desechados por su utilidad.

- Biogeográficas. Esta prueba, junto con la teoría del movimiento de placas, podemos demostrar que una distribución geográfica de las especies, éstas, aun tiendo una raíz idéntica, han evolucionado forma distinta según el entorno donde se encuentren. La Tierra antes era un sólo continente, el Pangea. Al romperse quedan atrapados individuos iguales en cada uno de los trozos generados. Con el paso de los miles de años las especies, de forma distinta y según la zona geográfica donde se encuentran, manteniendo la misma raíz, han ido evolucionando a una mejor adaptación al entorno en el cual se encuentran.

Pero no caigamos en la excesiva sencillez, quiero decir con esto que las especies no sólo pueden ser distintas según la zona geográfica donde se encuentran sino que incluso especies iguales en una misma zona pueden generar especies distintas formando vías genéticas distintas.

- Embriológicas. Sorprendente hecho de que los embriones de mamíferos hoy en día, en su formación inicial posean hendiduras branquiales, que conforme avanza su desarrollo van despareciendo. Otro detalle sobre el tema es la piel que ya en el embrión se va desarrollando para completar órganos, como las orejas, o el pelo, órganos que se desarrollan para poder vivir fuera del agua ya que estos no son necesarios para los peces. Por lo que esto demuestra que los mamíferos se hallan emparentados con los peces y que estos son los primeros pobladores de la Tierra.

- Químicas. Pruebas consistenentes en las similitudes del ADN entre especies.

Por lo tanto, gracias a la evolución a nuestros hijos no se les caerán a todos los dedos, o se quedarán todos calvos, o no podrán comer todos ciertos alimentos, sino que más bien si esto tiene que ocurrir será muy poco a poco a lo largo de los miles de años. O ¿quizás gracias a la medicina estemos modificando la evolución?. Esto es harina de otro costal.



[1] ADN (ácido desoxirribonucleico) es un ácido nucleico que contiene la toda la información genética que será heredada a sus congéneres y se utilizara en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos, por lo que además es responsable de la transmisión hereditaria. El ADN se puede comparar como un código que contiene las instrucciones necesarias para construir otros componentes de las células, como las proteínas y las moléculas de ARN. Los segmentos de ADN que llevan esta información genética son llamados genes.
Desde el punto de vista químico, el ADN es un polímero de nucleótidos, es decir, un polinucleótido. Un polímero es un compuesto formado por muchas unidades simples conectadas entre sí, como si fuera un largo tren formado por vagones. En el ADN, cada «vagón» es un nucleótido, y cada nucleótido, a su vez, está formado por un azúcar (la desoxirribosa), una base nitrogenada (que puede ser adenina→A, timina→T, citosina→C o guanina→G) y un grupo fosfato que actúa como enganche de cada «vagón» con el siguiente. Lo que distingue a un «vagón» (nucleótido) de otro es la base nitrogenada. La disposición secuencial de estas cuatro bases a lo largo de la cadena (el ordenamiento de los cuatro tipos de «vagones» a lo largo de todo el tren) es la que codifica la información genética: por ejemplo, una secuencia de ADN puede ser ATGCTAGATCGC... En los organismos vivos, el ADN se presenta como una doble cadena de nucleótidos, en la que las dos hebras están unidas entre sí por unas conexiones denominadas puentes de hidrógeno y su separación hará que se creen dos cadenas genéticas idénticas formando de esta forma dos entidades nuevas con cargas genéticas idénticas. (fuente: wikipedia).
[2] Leyes de Mendel:
1ª: Principio de la uniformidad de los híbridos de la primera generación filial. Establece que si se cruzan dos razas puras (una con genotipo dominante y otra con genotipo recesivo) para un determinado carácter, los descendientes de la primera generación serán todos iguales entre sí fenotípica y genotípicamente, e iguales fenotípicamente a uno de los progenitores con genotipo dominante, independientemente de la dirección del cruzamiento.
«A»=> dominantes (fenotipo: negro), «a»=> recesivo (fenotipo: blanco), cuando se unen forman gametos de tipo «Aa».
AA + aa = Aa, Aa, Aa, Aa.
2ª: Ley de la segregación de los caracteres en la segunda generación filial. Esta ley establece que durante la formación de los gametos, cada alelo de un par se separa del otro miembro para determinar la constitución genética del gameto filial. Es muy habitual representar las posibilidades de hibridación mediante un cuadro de Punnett.
Los gametos generados en el punto 1º «Aa» podrán generar los siguientes gametos.
Aa + Aa = AA, Aa, Aa, aa.
O lo que es lo mismo 3:4 serán del genotipo «A» y 1:4 se formarán del genotipo «a». Es decir en una proporción de 3:1; un 75% con el fenotipo negro y un 25% con el fenotipo blanco.
Ley de la independencia de los caracteres hereditarios. Establece que los caracteres son independientes y se combinan al azar. En la transmisión de dos o más caracteres, cada par de alelos que controla un carácter se transmite de manera independiente de cualquier otro par de alelos que controlen otro carácter en la segunda generación, combinándose de todos los modos posibles.
Si tenemos unos padres con las características AALL y aall.
«L»=> dominantes (fenotipo: pelo largo), «l»=> recesivo (fenotipo: pelo corto).
Según la 1ª Ley:
AALL + aall = AALL, AALl, AAlL, AAll, AaLL, AaLl, AalL, Aall, aALL, aALl, aAlL, aAll, aaLL, aaLl, aalL, aall.
O lo que es lo mismo tenemos: 9 con genes dominante «A» y «L», 3 con los genes «a» y «L», 3 con genes «A» y «l» y 1 con genes recesivos «aall». Es decir en una proporción de 9:3:3:1; un 56'25% tendrá pelo negro largo, un 18'75% tendrá pelo negro corto, un 18'75% tendrá pelo blanco largo y sólo un 6'25% tendrá pelo blanco corto.
[3] Un órgano vestigial es un órgano cuya función original se ha perdido durante la evolución. En el ser humano tenemos como ejemplo el coxis o el apéndice.